jueves, 9 de febrero de 2012

capitulo 23

Todos se levantaron de su sitio. Intercambié unas miradas con Danny, sin saber que hacer. Gio se fue alejando de Tom poco a poco.

-Nosotros vamos a hablar con Tom, vosotras ir con Giovanna. –Nos dijo el pecoso. Yo asentí.

Alice, Mel, Izzy y yo nos fuimos hacía la castaña de rulos. Esta había llorado. La cogimos del brazo, haciendo que se diera la vuelta. Sus ojos estaban llenos de tristeza, pero se podía ver un pequeño lado de felicidad.

-¿Qué ha pasado, Gio? –Preguntó Izzy preocupada, acariciándole el brazo.
-Tom y yo… -Nos miró a los ojos. Yo me tapé mi boca. –Sí, Tom y yo hemos roto.
-¿¡Qué!? –Exclamó Melanie mientras se le cristalizaban los ojos. –Dime que no es verdad… ¡No puede ser! Pero.. ¿Por qué?

La castaña de rulos gimoteó. Cogió aire y comenzó a explicar.

-Verán, hemos estado hablando. Primero, nuestra relación había cambiado. Ya no era como antes, no sentíamos igual, y después, yo… -Nos volvió a mirar. –Creo que me gusta Zack.
-¿Qué te gusta…? –Melanie volvió a hablar. -¿Vas a cambiar a Thomas Michael Fletcher, destroza gnomos y guitarrista de Mcfly por un simple tío que te ha besado una vez?
-Sí. –Giovanna sonrió. -¡Sí! –Nosotras cuatro no nos podíamos creer lo que veíamos. –Era eso. Solo veía a Tom como un gran amigo, ya no le quería como antes, y Zack ha sido… como cuando Tom y yo comenzamos a salir. –Gio volvió a sonreír. –Me voy a buscarle. –Y dicho esto, hecho a correr.
-Se ha vuelto loca. –Comenté yo viendo como se alejaba. –Sí, sin duda se ha vuelto loca.
-No me puedo creer lo que está haciendo. –Dijo Alice.
-¿Y seguirá durmiendo con nosotras? –Se preguntó Izzy. Yo me encogí de hombros.


Salí de mi tienda. El ambiente había cambiado en apenas un día. Eran las tres de la tarde, y nadie se había molestado en comer. No había hambre.
Al parecer Giovanna se cambió de tienda, y se fue con el grupo del famoso Zack. Pixie y Frankie no habían vuelto, e Izzy, Melanie, Alice y yo nos habíamos dividido en dos grupos para compartir tienda. Me tocó con Alice.

Salí de mi tienda con la escusa de que me meaba. Habíamos estado las cuatro hablando sobre lo sucedido, todo lo que había pasado. Cuando salí, el entorno estaba desabitado. Me metí entre los árboles, sin rumbo, solamente para dar una vuelta y que me pegara el aire. No sabía donde estaban los chicos, pero no me apetecía buscarles. Seguramente estarían dándole apoyo a Tom, ya que según suponía, era el que más sufría de la pareja. Me dejé caer en una piedra marginada, sin saber que hacer. Era una tarde bastante ajetreada y aburrida.

-¿Cady? –Una voz hizo que mi corazón se pusiera a cien debido al susto. Me giré y me encontré con Doug. -¿Qué haces aquí?
-Necesitaba que me pegara el aire. –El rubio se sentó a mi lado. -¿Y tú? ¿Cómo está Tom?
-Aún afectado, pero se le pasará.

Asentí para mi misma. Un tranquilo silencio, no del todo incómodo, se formó. Miré al bajista. Parecía triste, y tenía unos ojos un tanto hinchados.

-¿Te ocurre algo, Doug? –Pregunté preocupada.
-Frankie ha roto conmigo. –Cerró los ojos, seguramente evitando las lágrimas.
-¿Qué? ¿Por qué?
-Dice que soy un tanto inmaduro para ella y que no me preocupo por nada que no sea yo. –Escondió su cara entre sus manos. –He intentado que no me dejara, pero lo ha hecho… supongo que era demasiada mujer para mí.
-No Doug, no lo era. Tu eres demasiado para ella. –Me miró confundido. –Quiero decir… ¡ya sabes como es ella! Es malvada, intenta herir. A cambio, tu solo buscas el bien para los demás, y así es como debe ser. Hay más mujeres en el mundo, seguro que encuentras a alguien mejor que ella.
-Pero yo la quería.
-Desde luego que la querías, pero a veces pasa esto en el amor. Te costará olvidarla, pero lo acabarás haciendo.

El rubio se quedó pensativo. Me miró varios segundos, y al final, me sonrió. Sus ojos, como siempre, se encogieron, haciendo que yo riera. Realmente era un gran chico.

-Gracias Cady. –Se levantó del sitio. –Me vuelvo con Tom y los demás. –Me ofreció una mano para levantarme. Yo la acepté. –Por cierto… tu ojo sigue morado.
-Oh, ya lo sé. –Reí. –Pixie me ha dado un puñetazo bastante fuerte.
-Es una tonta, no le hagas caso. –Comenzamos a caminar hacía nuestro terreno –Tal vez Danny también rompa con ella.
-¿Por qué ahora todo el mundo está rompiendo con todos?
-Ni idea, pero la verdad, que mala suerte. –Suspiró. –El camping no va a ser tan guay como creíamos todos.

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